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Posada Don Enrique fue emplazada en lo profundo de una espesa quebrada a orillas del río Paraíso, de tranquilas aguas verdes. Todo construido en maderas del lugar, con generosos espacios interiores, se trata de cuatro bungalous con cómodos decks para hacer culto al relax. La comida es regional, colorida e intensa en sabores y texturas. |